Magnesio: el mineral que el 80% de los mexicanos tiene deficiente
- 24 feb
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 10 abr
Hace no mucho tiempo yo era de esas personas que vivían cansadas “porque sí”. Dormía, comía más o menos bien, hacía ejercicio de vez en cuando… y aun así algo no cuadraba. Calambres en la noche, estrés por todo, días en los que simplemente no me daba la pila. Lo normal, ¿no? O eso pensaba.
Hasta que me topé con algo que me hizo decir literalmente: “¡¿cómo es posible que no supiera esto antes?!”El magnesio.
Sí, así de simple… y así de ignorado.
El día que entendí lo importante que es el magnesio
Cuando empecé a investigar, me cayó el veinte durísimo: el magnesio no es “un mineral más”. Es clave. De hecho, es el cuarto mineral más abundante en el cuerpo y participa en más de 300 procesos esenciales.
O sea… prácticamente todo depende de él.
Desde cómo produces energía, hasta cómo duermes, cómo manejas el estrés o cómo funcionan tus músculos. Y ahí fue cuando todo empezó a hacer sentido.
¿Por qué es tan importante (y nadie nos lo dice)?
El magnesio está metido en procesos que usamos todos los días sin darnos cuenta:
Ayuda a que tengas energía real (no solo sobrevivir con café)
Mantiene tu sistema nervioso en equilibrio (adiós estrés constante… o al menos menos intenso)
Relaja los músculos (bye calambres)
Mejora la calidad del sueño
Regula la presión y el ritmo cardíaco
Apoya la salud ósea junto con el calcio
Ayuda a controlar el azúcar en sangre
En pocas palabras: sin suficiente magnesio, tu cuerpo funciona “a medias”.
Y lo peor… es que puedes vivir así mucho tiempo sin darte cuenta.
Entonces… ¿por qué a tantos nos falta?
Aquí viene lo preocupante: la mayoría de nosotros no está consumiendo suficiente magnesio. Y no es solo por descuido.
Es por cómo vivimos hoy:
Comemos muchos alimentos procesados (casi sin nutrientes)
Los suelos ya no tienen los mismos minerales que antes
Vivimos estresados (y el estrés “se come” el magnesio)
Tomamos mucho café o alcohol
Algunos medicamentos afectan su absorción
Es como un combo perfecto para la deficiencia… sin que lo notemos.
Las señales que yo ignoré (y tal vez tú también)
Cuando lo leí, fue como leer mi propio historial:
Cansancio constante aunque duermas
Calambres, sobre todo en piernas
Dificultad para dormir bien
Irritabilidad o ansiedad “de la nada”
Dolores de cabeza frecuentes
Palpitaciones raras
Digestión lenta
Hormigueo en manos o pies
Y lo más fuerte es esto: todos esos síntomas los normalizamos.
Pensamos que es “la vida adulta”, el estrés, el trabajo… cuando muchas veces es algo tan básico como un mineral faltante.
“Bueno, ¿y lo puedo obtener de la comida?”
Sí… pero aquí viene el detalle.
El magnesio está en alimentos como:
Semillas (especialmente de calabaza)
Nueces y almendras
Frijoles y lentejas
Espinacas y hojas verdes
Chocolate oscuro
Aguacate
Avena, arroz integral
Plátano
El problema no es que no existan…El problema es si realmente consumes lo suficiente todos los días.
En mi caso, la respuesta fue un rotundo no.
Aquí fue donde entendí el papel de los suplementos
Después de ajustar mi alimentación, me di cuenta de algo: aún así, llegar a la cantidad diaria ideal no era tan fácil.
Y ahí es donde los suplementos tienen todo el sentido del mundo.
No todos son iguales, eso sí:
El glicinato ayuda muchísimo con estrés y sueño
El citrato también apoya la digestión
El malato va bien para energía y músculos
El treonato es más enfocado en el cerebro
El óxido… es el más común, pero no el mejor absorbido
Elegir bien hace toda la diferencia.
Lo que cambió para mí
No fue magia instantánea, pero sí fue claro:
Empecé a dormir mejor
Menos tensión en el cuerpo
Más energía real (no solo sobrevivir el día)
Menos irritabilidad
Y sobre todo, esa sensación de decir:“Ah, así se supone que se siente estar bien.”
Si llegaste hasta aquí…
No te voy a decir que el magnesio es la solución a todo. Pero sí te digo algo con total honestidad:
Es de esas cosas pequeñas que tienen un impacto enorme… y que casi nadie te explica.
Vale la pena que te informes más, que revises tu alimentación y que consideres seriamente si necesitas un suplemento.
Porque a veces no es que estés “cansado de la vida”…A veces solo te falta algo tan básico como esto.
Y cuando lo corriges, se nota. Mucho.e.
Referencias bibliográficas
Rosanoff A, Weaver CM, Rude RK. Suboptimal magnesium status in the United States: are the health consequences underestimated? Nutr Rev. 2012.
Guerrero-Romero F, Rodríguez-Morán M. Magnesium in Health and Disease. Mexico: Editorial Médica Panamericana; 2014.
DiNicolantonio JJ, O'Keefe JH, Wilson W. Subclinical magnesium deficiency: a principal driver of cardiovascular disease and a public health crisis. Open Heart. 2018.
National Institutes of Health (NIH). Magnesium Fact Sheet for Health Professionals. Office of Dietary Supplements. 2023.

























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